Mi nombre es Bruno Alvarez González, nací el primero de junio de 1927 en Houston Texas. Creo que la historia de mi vida no es tan importante aunque si hubo un echo en ella que me persiguio asta mis últimos días aquí postrado en una cama esperando a que llegue mi final.
Lamentablemente al nacer mi madre murió, según mi padre me plática no hubo complicaciones en el parto pero si hubo un echo raro fue que al salir de su casita más bien chosa para fumarse un cigarro, mientras mi madre estaba en labor de parto al salir sintió que algo lo miraba desde el techo avía una lechusa que lo observa y no le quitaba la vista de encima.
De pronto sale la partera dándole las malas noticias de que mi madre avía muerto. Ya se imaginarán a mi papa como se puso bueno es lo que me han contado.
Lo importante que desde ese día, empezó acompañar una lechuza que por más que intentarán correrla el animalito no se Hiba se puso terco y se quedó todas las noches viéndome por la ventana como si me estuviera cuidando de mi.
Cómo el animalito siempre, estubo en mi ventana para mí era algo normal nunca le tuve miedo aunque me viera con esos ojos oscuros, como si no tuviera alma. Pero bueno seguí mi vida normal trabajando el campo y llendo a la escuela donde una maestra daba todos los grados aunque Houston es una ciudad yo me encontraba en las afueras donde se encontraba toda la mexicanada trabajando en el campo.
Deje la escuela y aprendí a reparar tractor, hasta que en 1945 me reclutan para ir a la guerra tuve suerte cuando llegue a europa ya había terminado pero me mandaron a una base militar donde fui sentinela y mi trabajo era hacer guardia en la entrada principal de una base.
Mi vida en Alemania no fue emocionante, pero en esa base también me acompaño la lechuza mi eterna compañera.
En mis guardias, siempre me acompaño el animalito y mis compañeros no le tomaban atención o no les importaba. Hasta que me tocó con un compañero que sabía de aves y al verla dijo; Tu eres una tyto furcata que haces fuera de casa.
Parece que el animalito entendió, se le quedó mirando fijamente y no dejó de verlo, en toda la noche. Mi compañera también se le quedó observándolo no se dejaron ver en toda la noche, ni la lechuza y mi compañera se dieron tregua.
Mi compañero externo su incómodidad hacia el animalito.
Es la única noche que hice guardia, con el por qué cada que le tocaba hacer guardia, con Migo decidía cambiar con otro compañero, no quería estar cerca de mi compañero alado.
Luego supe que mis compañeros me tenía el apodo del brujo, apodos que me gane por qué todas las noches me acompañaba mi simpático amiguito.
Al amanecer siempre se hiba volando a un lugar desconocido, a hora que lo pienso jamás lo ví llegar solo lo aparecía solo lo mire irse jamás lo ví llegar.
Mi estancia en Alemania paso sin pena ni gloria solo cuidando la base y algunos edificios donde se encontraban los generales.
A mí regreso en lugar de regresarme a Texas meandaron a California dónde tome cursos de mecánica automotriz y convirtiéndome en mecánico especializado en la ford pe ya como civil y todo fue gracias a la ayuda que me dieron por ser veterano de guerra. De la cual afortunadamente jamás disparen un solo tiro o me hallan disparado. Pero mi compañer alado seguí apareciendo todas las noches en mi ventana.
A mis 98 años el animalito sigue a mi lado, a sido más fiel que mis propios hijos.
Lo que más sentimientos me da, es que mi esposa, envenenó a nuestros hijos diciendo que ese anima era una bruja o que Hera el diablo, está versión la mantuvo asta el día de su muerte. Jamás se pudieron acostumbrar a mi lechuza.
Lo peor fue cuando mi hijo mayor lleno de furia quiso matar al pobre animalito yo me opuse, discutimos y al final me dijo si prefieres a la lechuza yo me largo y espero ese animal te ame igual que yo hice.
La última vez que lo ví me dijo espero te mueras pronto y ya no lo volví recordar esto es tan amargo.
Luego mis otros 3 hijos se fueron de la casa siguiendo a su hermano mayor me dejaron por qué decían que yo solo tenía ojos para la lechuza.
Trabaje para la Ford asta mi jubilación y decidí probar suerte en Tijuana donde me fui a vivir en una colonia de recién creación una colonia llamada 3 de octubre.
No me gusta echarme flores, pero ayude mucha gente y algunos me estafaron, pero eso jamás me importo yo ayudaba.
Bueno sigamos compré un terrenito dónde hice una chosa de una sola ventana vardie todo mi terreno puse una palmera. Vivía con carencias pero era feliz y la lechuza seguía visitandondome como siempre pero me observa desde la pequeña ventana que tenía la chosita.
Un día se me ocurrió, hablarle a la lechuza y parece que me entendió y fue cuando le pregunté eres mi madre y movió su cabeza como negando no recuerdo cuánto le pregunté pero recuerdo que le dije eres un angel y me respondió lo mismo de forma negativa.
Quien sabe que sería, el animalito que me seguía pero para mí siempre fue mi protector.
Lamentablemente el Señor Bruno falleció y no logramos seguir con la historia que nos estaba contando falleció el 1 de junio del 2025 en la ciudad de Tijuana baja California.
Don Bruno falleció con una familia con la cual vivía desde hace 5 pero el último año lo estbieron cuidando por su delicado estado de salud.
Me comentaron que horas antes de morir el comentaba que se habría una puerta de una pared sólida y veía salir a unos niños de ojos negros, incluso lo vieron interactuando con algo invisible pero si dice que lo escuchaba decir no puedo levantarme como quieren que los acompañe, me comentan que no vieron ellos nada raro pero si sentían presencias.
También vieron a la lechuza, la cual siempre vieron con miedo pero Don Bruno siempre les dijo que no hacía nada, que era solo un animalito al fallecer don Bruno la lechuza no se volvió a ver y las presencias en su cuarto dejaron de sentirse.
Esta entrevista, con Don Bruno Alvarez González fue de tan solo 2 días que son del 30 al 31 de mayo y el hombre lamentablemente falleció por fibrosis quística, no pude obtener evidencia ya que la familia con la que vivía fue un poco recelosa y no quieren que de información de ellos.
Aún así agradecemos, a la familia que lo atendió como si fuera parte de la su familia esperemos que el señor Bruno se encuentre en un lugar mejor.